Un error de cálculo de la década del 20 le cambió el perfil a Castelar para siempre
Por: Leandro Fernández Vivas.En la primera mitad del siglo pasado se electrificó parte del servicio del viejo Ferrocarril del Oeste y se comenzaron a utilizar coches de pasajeros importados desde Gran Bretaña, producidos por la firma Birmingham. Estos modernos coches estaban carrozados en madera y a los pocos años demandaron cuidados especiales para evitar su degradación. Entonces, nació el Depósito Castelar.
F.C.Sarmiento del Ayer a Hoy es una cuenta de Instagram que difunde información e historia del Ferrocarril Sarmiento de una manera muy ingeniosa: compara una foto antigua con una actual tomadas en el mismo lugar y ángulo. Las similitudes y diferencias permiten conocer cómo fue hace algunos años un espacio conocido de la línea que atraviesa Zona Oeste. Además, incluye información detallada de lo que se aprecia en las dos imágenes. Hace poco tiempo publicó una foto comparativa mirando desde la actualidad a la historia particular de ‘los galpones de Castelar’.
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“Depósito Castelar: Habilitado para 1929, surgió como lugar de refuerzo de mantenimiento liviano de los Talleres Villa Luro, para los coches eléctricos. Con unos 6 años de antigüedad, los eléctricos de madera Birmingham requerían de mayor mantenimiento, por lo que Villa Luro no daba abasto, entonces se decide dejar este taller para tareas más pesadas, y se habilita Castelar para el mantenimiento liviano” señala en su publicación.
El ferrocarril corta a Castelar en dos, norte y sur, pero hasta ese momento era apenas dos vías casi rectas sin más complicaciones. Con la creación del Depósito se intensifica la actividad ferroviaria en la zona y muchos vecinos consiguen trabajo en las tareas ferroviarias ahora requeridas en el pueblo. Cuando se compraron los coches ingleses no se previó la ampliación de los depósitos para su cuidado y mantenimineto. Un pequeño error de calculo que, apenas unos años después de su incorporación, originó la creación de los galpones de Castelar.
Según publicó F.C.Sarmiento del Ayer a Hoy el depósito siguió creciendo: “con la llegada de los nuevos coches eléctricos Toshibas, en 1957 se lo extiende hacia el Oeste para sumar capacidad del taller, bajo techo. En este taller, se realizan las tareas livianas de mecánica y mantenimiento, como así también de limpieza general; alistando las formaciones para que todos los días salgan a servicio en óptimas condiciones”.
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Además, el depósito está acompañado por una usina eléctrica, por lo que fue la Base Operativa Castelar y, ya en los últimos años, un moderno edificio en el cruce de Rivadavia y Buenos Aires que también interviene en la operatoria de la línea. Los galpones le cambiaron el perfil al pequeño pueblo de Castelar y se transformaron en una característica única en la zona para la ciudad.

Leandro Fernández Vivas
Periodista
Técnico Universitario en Periodismo.
Director Periodístico en Castelar Digital.
Socio Fundador de Ocho Ojos.