29/04/2018 - FamilySearch: “La felicidad está en el mundo familiar”

Una organización internacional, con sede en Castelar, digitaliza partidas de nacimiento, microfilma documentos y fotografía la historia para armar el árbol genealógico de cada ser humano. “Cuando hay un eslabón que conecta las familias hay más posibilidad de ser feliz”, explicaron a Castelar Digital.

Una sonrisa, un gesto, una palabra aprendida desde la infancia, aquella frase del abuelo que tiene significado sólo en el interior de la familia. La identidad de una persona, su forma de ser y hasta sus gustos, pueden estar marcados por sus antepasados, incluso aquellos que no conoció. La organización FamilySearch busca atesorar toda documentación de padres, abuelos, bisabuelos y más para saber de dónde venimos y quiénes somos.

El objetivo final es altruista, conocer el árbol de parentesco de cada persona del mundo, pero mientras tanto permiten buscar información sobre antepasados, apellidos y familias. “FamilySearch es la organización genealógica más grande del mundo, se dedica a recopilar registros e información de personas fallecidas, tiene más de 4 millones y medios de datos y más de 4000 centros de historia familiar de todo el mundo, incluido Castelar, en Arrecifes 1253”, explicó Pablo Daniel Ciciaro a Castelar Digital. “El servicio es a través de un sitio web, gratuito, donde podes empezar búsquedas con los datos que tengas. El sistema te va dando información. Tenés partidas de nacimientos, libretas de casamientos, censos de barcos”, completó Damián Martín Ciciaro.

Con sólo registrarse en el sitio web de la organización y con algunos datos sobre la persona se puede buscar información gracias a cientos de voluntarios que hace años dedican su tiempo libre a digitalizar, fotografiar, microfilmar, clasificar e indexar la información de millones de personas, antepasados de la sociedad actual: “Vos podes buscar datos de cualquier persona. La idea es que vos puedas hacer tu propio árbol familiar, aprender de tu pasado, de tus familiares. Cuando buscamos en el pasado estamos aprendiendo sobre nosotros mismos”.
No es una tarea fácil teniendo en cuenta que la mayoría de los registros son manuscritos y están diseminados por el mundo entero: “Hay miles de voluntarios por todos lados, van a distintas instituciones, sacan fotos, con permiso, esos registros se digitalizan, eso se lo mandan a otros voluntarios. La misma partida se envía a diez voluntarios. Si en los 10 casos, al digitalizarlos, los datos coinciden entonces queda como oficial, porque leer una partida es muy difícil, son muy viejas. Entonces para evitar errores se manda la foto a varios y hasta que no haya coincidencia de varios no queda como oficial. A veces uno lee José y dice Juan, entonces se manda a varios. El trabajo de digitalización empezó hace poco. Antes teníamos las fotos microfilmadas. Eran microfilms físicos, toda esa información de foto a microfilm, que estaba protegida de humedad y temperatura, se empezó a pasar a internet. Hoy tenemos el 80% digitalizado, pero lo seguimos haciendo para que sea más rápida la búsqueda. Quizás está la foto pero no está digital, entonces el sistema te indica en qué microfilm puede estar. En los centros están las maquinas para que veas foto por foto dónde está el dato de tu abuelo”, explicaron los hermanos.

La búsqueda es personal y atraviesa emocionalmente a cada uno. Si bien hay gran cantidad de búsquedas relacionadas a la certificación de nacionalidad o por trámites, las más importantes son aquellas que develan la identidad de la persona, no solo en el parentesco sino en aquellos rasgos que la hacen ser quién es. “Empecé a buscar a mi bisabuelo. Sabía que era chaqueño buscando su partida y su defunción me doy cuenta de que era policía. Los policías de esa época querían ser los héroes del pueblo, entonces en esa zonaperseguíana un bandido rural que se apodaba Mate Cosido, le decían así porque tenía cosida la cabeza de un enfrentamiento. Este bandido le robaba a la gente rica y entregaba algo, pero secuestraba gente también. Es muy famoso. Buscando historias de mi abuelo descubrí que lo había perseguido pensando en la recompensa que daban por atrapar al bandido más buscado. Pero murió en un enfrentamiento contra Mate Cosido a los 30 y pico de años. Todo eso lo descubrí buscando información en FamilySearch. Yo nunca entendí la actitud de mi bisabuela. Se casó cuando tenía 16 años y él 28, pero mi bisabuelo al poco tiempo falleció con 33 años y ella no se volvió a casar. De alguna manera estudiar la historia te hace comprender a vos de dónde venís y comprendes algunas cosas de tu familia y también tuyas”.

Voluntad

Cada Centro de Historia Familiar, las sedes con las que cuenta FamilySearch, están abiertas a la comunidad para todo aquel que quiera buscar información sobre algún antepasado, o bien para aquellos que quieran ayudar en la ardua tarea de documentar varios siglos de historia personal humana: “La manera que tiene la gente para colaborar es indexando, te podes inscribir como indexador y el sistema te manda un lote de fotos que vos tenés que ir digitalizando. También una vez que ya armas tu árbol, a cada persona, cada integrante, podes incluir recuerdos, fotos de tus abuelos, documentación, audios. A mi señora el abuelo le cantaba para dormirse y tenemos audios en casette, los digitalizamos y los subimos”, explicó Pablo y completó Damián, “Por ejemplo si yo sumo a algún familiar y vos, por tu lado, porque en algún punto lejanos nuestros árboles se cruzan ya hiciste todo ese trabajo, ponele que hiciste un árbol  hasta el 1600 y somos primos terceros,  cuando el sistema se da cuenta que nosotros dos tenemos algo en común, te pregunta si querés saber más de ese familiar y te muestra toda esa información ya cargada asociando los arboles ambos. Además descubrís muchas sorpresas, vos arrancas buscando a tu abuelo y te topas que en el 1400 hay un pariente tuyo fue hijo de un rey de un país vasco. El sistema está muy bien preparado”.

“Los Centros de Historia Familiar están dentro de los edificios de iglesias mormonas, la iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, en Castelar, es la sede local. FamilySearch puso los centros ahí porque la iglesia es la principal benefactora y el principal usuario. Entonces hay que acercarse a la iglesia y concertar una cita, preguntar qué día y que horas están. En Castelar están los martes de 18 a 20. Lo ideal es concertar una cita previa, porque hay máquinas limitadas”, explicaron.

“El voluntariado es tiempo y ganas, todo lo otro se puede ir aprendiendo. Aprendés, hay mucho trabajo que podes hacer en tu casa, en el centro hay computadoras y el microfilm, pero si vas y aprendés podes indexar desde tu casa. Mi hija de 12 años indexa desde casa. Agarra partidas y lee y escribe, carga la información y aprende de los barcos, las palabras, las historias. Nosotros tenemos un apellido que descubrimos fue modificado al llegar a estas tierras, en barco, en las partidas se anotaban mal algunos datos, pero también se dejaban asentadas allí muchas anotaciones, se destacaban los oficios, por ejemplo. Uno de mis antepasados era ebanista, te vas enterando muchas cosas interesantes. El objetivo de la organización es darte el esqueleto que son los datos, pero la carne son las historias. Muchos usan el sistema para acceder a la doble ciudadanía, pero realmente sirve para saber quién era tu abuelo, conocer la historia. Algo te puede cambiar si sabes que tu abuelo vino a buscaruna mejor vida”, resumieron.

Así como Castelar cuenta con su sede, también existe una en Ramos Mejía, otra en Liniers y varias más en Buenos Aires y el Conurbano.

Árbol

La posibilidad de armar el árbol genealógico con la documentación suficiente permite construir la historia familiar concreta. En casos de inmigrantes, saber cuándo llegaron, desde dónde partieron y cómo se identificaron al llegar al país. Los nativos también brindan la posibilidad de conocer sus orígenes, sus objetivos y deseos. Finalmente la información del pasado es la base del presente y ayuda a mirar el futuro: “La idea es llegar de Adán hasta ahora. Hay algunos árboles que llegan hasta Jesucristo. En la historia hay momentos en donde los registros fueron quemados, guardados. Lo primero es digitalizar los registros actuales y después ir recuperando los antiguos. Hay alianzas políticas que se van logrando para recuperar la historia. Hay países que fueron comunistas que no permiten eso. Hay un 3% que no se encuentra y no se puede recuperar porque el registro fue quemado y no se encuentra. Igualmente tenemos millones de partidas, prácticamente está censado el mundo entero.  En Estados Unidos la organización le entrega a cada presidente la genealogía con la foto, la historia que consiguen, le dan toda la historia del tipo. Es un sistema muy dinámico”.

“Hablamos de armar el árbol genealógico. Uno tiene el árbol por entenderlo, pero el árbol son las raíces y las ramas. Nosotros somos el tronco, somos el eslabón fuerte. Lo que une a mi abuelo con su bisnieto soy yo que soy el nieto, cuando hay un eslabón que conecta las familias hay más posibilidad de ser feliz. La felicidad está en el mundo familiar, suena anticuado, pero tenemos que considerar y recibir de las raíces la nutrición que nos puedan dar. El otro día tuve una experiencia linda. Una persona estaba buscando a su padre, quien lo tuvo y después no lo vió nunca más. En esa búsqueda me dijo, ‘si lo encuentro se lo agradecería porque lo más importante que me dio fue la vida’. No le dio nada más pero eso era importante. Entonces si vos podes dar la vida y algo mas, entonces vos podes nutrirte de lo poco o mucho que te dieron y sumarle algo más, entonces ese es un árbol que va a dar frutos, de gozo, de felicidad”, finalizaron los vecinos Ciciaro.

El Centro de Historia Familiar de Castelar, miembro de FamilySearch, se puede visitar todos los martes de 18 a 20 hs en la calle Arrecifes 1253, a 2 cuadras de la Avenida Sarmiento en Castelar norte y está disponible de manera gratuita para personas de cualquier fe. Se encuentra ubicado en una de las aulas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia Mormona). Requiere cita previa acordada por teléfono al 4661-6095. Además la organización cuenta con el sitio web dónde se pueden realizar búsquedas y consultar información.

Entrevista y fotos: Gabriel E. Colonna
Redacción: Leandro Fernandez Vivas.