10/06/2017 - Desde el oeste salió el nuevo campeón

Deportivo Morón ascendió a la B Nacional después de 17 años al consagrarse, el martes en su estadio, campeón de la Primera B Metropolitana tras derrotar a Platense.

“Tarda en llegar, y al final, al final hay recompensa”.  Qué mejor frase para ilustrar lo sucedido la noche del martes 6 de junio, fecha histórica para el Deportivo Morón y su gente, y lo que vivieron las 30.000 almas que colmaron el estadio Nuevo Francisco Urbano y vieron como el querido “gallo” obtuvo el campeonato de la B Metropolitana y ascenso a la segunda división del fútbol argentino tras derrotar a Platense y aprovechar que Atlanta y Flandria, sus escoltas, no sumaron de a tres.  

El campeonato se consumó con una sólida victoria por 2 a 1 ante el conjunto “calamar”, que prácticamente comenzó desde el vestuario ya que Rodrigo Díaz y Javier Rossi anotaron a los 5 y 14 minutos del primer tiempo; de esta forma  Deportivo Morón ahuyentó el “maleficio” de sus 17 años transcurridos en la “B Metro”. Magros años en los que pese a algunas campañas discretas siempre fue protagonista y acarició campeonatos y ascensos que terminaban una y otra vez con  el “deja vu” de ahogarse a escasos metros de la orilla; además de haberse codeado en los últimos años con el fantasma del descenso.

Pero ahora que es tiempo de disfrutar las mieles del éxito, hay que reconocerlo como el gran campeón que fue y aplaudirlo; porque  Morón  realizó una campaña que rozó la perfección en base a un juego parejo y sobresaliente por sobre el resto de sus rivales; si bien el equipo dirigido por Walter Otta inició la temporada con dos derrotas consecutivas, luego enfiló una racha impresionante y una vez que se apoderó de la cima, en la fecha 16, no la largó más; las 63 unidades adquiridas a lo largo de todo el certamen fueron producto de 17 victorias, 12 empates y solo 3 derrotas, y tuvo en el equipo como columnas fundamentales al arquero Milton Álvarez, y  los experimentados Damián Akerman, Rodrigo "Rengo" Díaz, y a Rodrigo Basualdo como estratega.

“Es muy difícil explicar esto. Estos jugadores nos dieron una alegría tremenda y los vamos a recordar de por vida. Creo que fuimos los mejores hasta ahora, fuimos los que más ganamos, los que menos perdimos, con mayor cantidad de goles a favor y menos en contra. Hay muy buenos equipos en la categoría y por suerte hoy nos tocó a nosotros”, se descargó Otta ante la prensa tras el partido, quien también añadió: “No voy a dejar de agradecerles a los chicos. Esto no lo pensábamos, este cuerpo técnico es humilde y trabajador y hoy tiene un premio demasiado grande”.

Otta tampoco ahorró palabras para hacer alusión a la hinchada del “gallo”, esa ola impresionante de gente que alentó el martes en la cancha y festejó dejando a los jugadores dar la tan esperada primer vuelta olímpica en el nuevo estadio. "Es difícil que un equipo del ascenso junte 30.000 personas en un estadio. Al club lo hace grande la gente, y ayer se vivió un momento increíble".
 
Los festejos pos partido se extendieron  hasta la madrugada en el distrito del oeste, donde los simpatizantes del gallo se concentraron en la Plaza General San Martín, frente al Palacio Municipal, donde la bandera rojiblanca flameó junto a la albiceleste en el mástil central.

Hasta el pasado martes, la última vuelta olímpica del club podía buscarse 27 años atrás, en abril de 1990, cuando ascendió de forma directa al torneo Nacional B ganándole a Defensores de Belgrano por 2 a 0; y con este nuevo campeonato que mitigó tantos años de sufrimiento el club volverá a la categoría donde jugó entre las temporadas 1990/91 a 1999/00.

Si bien todavía restan cuatro fechas para terminar este actual torneo, la próxima temporada Deportivo Morón tendrá que jugar una B Nacional de 25 equipos, que podría ser a sólo una rueda y con seis descensos, por lo que tendrá un desafío muy grande: mantenerse en la categoría. De todas formas, hoy por hoy, con la nueva estrella imprimiéndose en el escudo es difícil que los sueños de ver al gallo en la Primera División no  parezcan tan lejanos, como aquella temporada de 1969.  ¿Además, quién osaría quitarle el sueño a este campeón, que seguramente irá por más logros?

Entrevista y redacción: Ignacio Bruno Spinetta